Los estilos de decoración son muy numerosos, y cada uno puede ayudarnos a reflejar nuestra personalidad. Una de las tendencias más actuales en la decoración de salones es la de estilo provenzal.
Una de las principales características que nos define el estilo provenzal es su combinación de elementos modernos con muebles cuyo diseño den un aire antiguo al salón. Es importante señalar el concepto ‘antiguo’, no vintage. De hecho, los muebles que se usan habitualmente a la hora de decorar al estilo provenzal recuerdan más los tradicional rústicos que los de décadas anteriores.
El estilo provenzal tiene sus raíces en Francia, y consigue crear un ambiente muy tranquilo, y armónico, siempre que no se usen muebles y elementos decorativos de líneas excesivamente recargadas.
Para conseguir crear un salón provenzal en nuestra casa debemos seguir una serie de pautas básicas:
Es importante escoger muebles de maderas nobles, y con diseño rústico. La idea es que consigan recordar el ambiente campesino de la Francia de hace siglos.
Pero no debemos circunscribir el uso de la madera solo a los muebles. También es una buena idea usarla en los marcos de espejos y, naturalmente, de los cuadros. Combinados con elementos de cristal también resultan muy efectivos.
Igualmente es importante tener en cuenta los colores que usamos para completar la decoración de nuestro salón. Debemos obviar los colores llamativos, ya que la idea básica del estilo provenzal es conseguir un ambiente tranquilo, y decantarnos por el blanco, o los tonos crema, que crearán calidez.
Finalmente, es importante que tengamos en cuenta los elementos decorativos, con los que vamos a completar la decoración provenzal de nuestro salón. Es importante que no llenemos el espacio de objetos, y que seleccionemos solo unos cuantos, pero con mucho aire rústico. Las lámparas también serán un elemento imprescindible para completar la decoración de nuestro ambiente provenzal. Deben ser de colores claros, o tener un diseño que nos recuerde a las que se usaban antiguamente.
Una última recomendación es que te decidas por diseños sencillos y lisos en la ropa de hogar, que solo podrá ser estampada si tiene un diseño realmente rústico.

Los estilos de decoración evolucionan constantemente, por lo que estar a la última en las tendencias de este campo es muchas veces muy complicado. Pero, curiosamente, no nos damos cuenta de que lo que es moda en la actualidad, ya lo fue hace unos años. En cierta manera, solo reeditamos los estilos de décadas anteriores.
El baño es una de las estancias de la casa donde más agradecemos disfrutar de espacio, ya que estamos mucho rato en él, y necesitamos relajarnos. Una de las opciones para solucionar un baño pequeño es hacer obras, pero resulta muy caro e incómodo. En cambio, tenemos a nuestra disposición un recurso más práctico: ayudarnos de la decoración para ampliar visualmente el espacio.
Las plantas y flores siempre se han usado como elementos de decoración de las casas, pero muy pocas veces pensamos en ellas como seres vivos que generan energía y, por lo tanto, como un elemento ideal del feng shui para ayudarnos a llevar una vida más armoniosa y saludable.
A la hora de plantearnos hacer reformas en nuestra casa, especialmente en el baño, uno de los primeros materiales que se nos viene a la cabeza es el gresite. Sus pequeños azulejos de cómo mucho 4 cm son su seña de identidad, pero además debemos tener en cuenta su composición de vidrio cocido a altas temperaturas.
Cuando decoramos una casa de dos plantas, nos enfrentamos a un reto diferente que en los pisos: las escaleras interiores. Aunque solo sean un lugar de paso, también merecen nuestra atención, ya que es necesario que mantengan la misma estética que el resto de la casa.
A pocos días de la Navidad, seguimos dándote ideas para decorar tu casa que van más allá de la colocación del típico árbol. Y es que una ambientación navideña completa es mucho más.

Los amantes de la decoración seguro que son capaces de hablarnos de numerosos estilos y tendencias a la hora de diseñar una casa, pero no siempre recuerdan que la teoría no es lo mismo que la práctica.
